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Punto de quiebre al Tenis competitivo en la adolescencia.Por: Ps. Alicia Romero (*) Hace un tiempo atrás un alumno me comentó que sentía que la vida del tenista es muy dura y que se está mucho tiempo sólo. La verdad es que la frase de mi alumno me ha hecho reflexionar sobre el estado anímico de un joven tenista y el significado que los jugadores adolescentes comienzan a darle a sus primeras actuaciones en torneos internacionales. La importancia del planteamiento del alumno se puede analizar, entre otros puntos de vista desde las emociones, entendiendo la naturaleza de las emociones como reguladoras de los comportamientos psicológicos y motores de la personalidad. La soledad, experiencia vivida por los deportistas jóvenes, sobre todo aquellos de deportes individuales, tiene su origen en variadas situaciones propias de los torneos internacionales entre ellas:
Como vemos diversas variables pueden llegar a acentuar la soledad de un tenista adolescente. Una de ellas puede ser el desarrollo evolutivo, el contexto social y/o presión competitiva, el factor cultural y finalmente características propias de la personalidad y/o deporte que se practica, entre otras. Tomando en consideración estos elementos y tratando de dar respuesta a esta inquietud me centraré en dos aspectos: uno de ellos es la adolescencia y el otro será el inicio a la alta competencia en el Tenis. La adolescencia, de acuerdo con la mayoría de autores, es un periodo de transición entre la infancia y la juventud de desarrollo y cambio, en donde se producen transformaciones biológicas, psicológicas y sociales (Danish, 1990; Steinberg, 1993). Algunos de estos cambios que acompañan a la adolescencia se materializan en la búsqueda de identidad personal, autonomía, intimidad con los pares y alejamiento del vinculo parental, sexualidad y desarrollo cognitivo. Sin duda, la práctica de deporte o actividad física puede favorecer en los niños y en los adolescentes la oportunidad de desarrollar aspectos que son importantes para su autoestima y su percepción de eficacia como pertenecer a un grupo de iguales y, demostrar capacidad o conseguir logros. Participar en deporte enseña importantes habilidades cognitivas y sociales que pueden servir para otros ámbitos de la vida como: aprender a trabajar bajo presión, resolver problemas, trabajar en grupo, establecer metas a corto y largo plazo, demorar la recompensa, recibir y beneficiarse del feedback o respetar la autoridad (O´Hearn & Gatz, 2002). Sin embargo, la adolescencia, está marcada además por la dicotomía de ser independiente y al mismo tiempo ser dependiente del núcleo familiar. El deporte se convierte además en uno de los elementos más importantes que ayudan a conformar la identidad. Para formar la identidad, los adolescentes deben determinar y organizar sus capacidades, necesidades, intereses y deseos para expresarlos luego en un contexto social. Los pares y amigos son entonces, una importante fuente de apoyo emocional durante la compleja transición de la adolescencia. El grupo de pares es una fuente de afecto, simpatía y comprensión, un lugar para la experimentación y entorno para lograr la autonomía y la independencia de los padres. Es un lugar para establecer relaciones íntimas que sirven como “prueba” para la intimidad adulta. A partir de lo anterior podemos entender la frase del joven tenista, justamente porque la soledad que el sentía (propia del jugador de Tenis) no es la que más se ajusta a su realidad natural en el desarrollo evolutivo, acompañada por el alejamiento de su contexto, familia, amigos, pares y entrenadores. Sin embargo, existe algo que supera el estado anímico vivido y, es justamente la competencia la que lo llevó a experimentar nuevos caminos y la posibilidad de medirse frente a otros jugadores, hasta ahora desconocidos. Si bien es fundamental llegar a la competencia, torneo o gira con objetivos bien planteados, es necesario que el contexto que rodea a los jugadores sea el de mayor beneficio y adaptado a las características particulares de la etapa del desarrollo evolutivo que se encuentren pasando los niños y/o adolescentes, apoyados por la asistencia, atención y apoyo que puedan entregar los entrenadores y/o capitán. El clima motivacional que conforma al grupo que participa durante el torneo es fundamental en el desarrollo del estado anímico y rendimiento de cada deportista en los partidos. En este sentido, los individuos se socializan hacia diferentes metas de logro, creado fundamentalmente por sus otros significativos (padres, entrenadores, compañeros, etc.) crean en el sujeto un denominado clima motivacional (orientado hacia el ego y/o hacia la tarea) que puede conducir al desarrollo de perspectivas de orientación en ambos sentidos, siendo denominado clima orientado al ego y clima orientado a la tarea (Cervelló y Santos-Rosa, 2001; Kavussanu y Roberts, 1996). El clima orientado al ego se origina cuando ganar es el criterio de éxito percibido y el clima orientado a la tarea cuando el criterio de éxito empleado es mejorar, progresar. Numerosos estudios confirman la influencia de este clima motivacional creado por los otros significativos en el deporte (Cervelló, 1996; Pensgaard y Roberts, 2000). Desde el punto de vista de la perspectiva de las metas de logro (Nicholls, 1989 y Dweck, 1986), consideran que la orientación a la tarea debería estar asociada a mayores niveles de motivación intrínseca ya que el compromiso con una meta de tarea concebiría el deporte como un fin en sí mismo, centrándose el sujeto en el proceso de mejora de la tarea antes que en las consecuencias del resultado (aprobación social o recompensas). Por otra parte, el compromiso con una meta orientada al ego debería disminuir la motivación intrínseca pues el deporte se ve como medio para conseguir otros fines, como es batir a los demás. Esta relación ha sido hallada tanto en el ámbito educativo (Cervelló y Santos-Rosa, 2000), como en el ámbito deportivo (Cervelló y Santos- Rosa, 2001; Duda, Chi, Newton, Walling y Catley, 1995). Los jugadores tienden a adaptar sus orientaciones motivacionales a los criterios de éxito que perciben en su entrenador de tal forma que cuando aumenta la percepción de un clima motivacional al ego, paralelamente también aumenta la orientación al ego de los deportistas. De igual manera, cuando aumenta la percepción de un clima motivacional orientado a la tarea, los jugadores, tienden a adaptar sus orientaciones de meta disposicionales aumentando la orientación a la tarea. Por tanto, muestra que existe un proceso de adaptación de las metas de logro disposicionales a las claves de éxito que se perciben en el entorno cercano. Dentro de las características fundamentales que poseen los adolescentes a nivel cognitivo se encuentra la capacidad de desarrollar teorías, hipótesis, abstracciones y la metacognición, es decir la comprensión de sus procesos mentales y la comprensión y lectura de los procesos mentales de otros, leer las actitudes, gestos y pensamientos, otorgándoles un significado. Relacionándolo con lo anterior podríamos afirmar que el clima motivacional siempre será percibido ya sea orientado hacia la tarea o hacia el ego consolidado ésto a través de la extinción (ignorar), castigo o refuerzo que entregue el técnico en sus entrenamientos preparatorios a la competencia. Considerando finalmente que la adolescencia es una etapa del desarrollo evolutivo de transición, donde el adolescente requiere de independencia pero también de dependencia de un entorno sostenedor, preventivo y acogedor y, que además, el adolescente comienza a experimentar capacidades a nivel cognitivo superiores que antes no estaban del todo desarrolladas, podríamos concluir lo siguiente:
(*) Directora Ejecutiva Fundación ASCIENDE. Psicóloga del Deporte Club de Tenis Estadio Nacional – Chile. www.asciende.cl – Marzo-2004 (**) Efecto Burnout: Es una respuesta psicofisiológica exhaustiva exhibida como resultado de esfuerzos frecuentes, a veces extremos, pero en general ineficaces, que tienen por objetivo satisfacer las demandas competitivas y del entrenamiento excesivo. El Bunout o Agotamiento incluye la retirada psicológica, emocional y a veces física de una actividad, en respuesta a lainsatisfacción al estrés excesivo (Smith, 1986). Bibliografía:
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